Duele tanto echarla de menos. Y no me había sentido así desde hace tiempo.
Hoy he vuelto de estar con ella solo anoche, y siento como si me hubieran roto en pedacitos. No sentirla a mi lado, no hundirme en su cuello, en su olor, o en sus besos duele.
Es un dolor físico, que me ahoga.
Me ahoga saber que la amo con todo mi corazón.
Porque sin ella, mi mundo no tendría sentido.
Mi vida estaría vacía si no estuviera a su lado.
Y adoro cada momento a su lado, por muy malos que hayan sido.
Porque gracias a los momentos malos me he dado cuenta de que ella es la indicada.
Y lo digo sin miedo porque la amo más de lo se pueda imaginar.
La adoro y cada día lo tengo más claro.
Ahora mismo solo deseo estar a su lado.
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