jueves, 21 de junio de 2012

Libertad.

¿Qué se siente al ser libre? Es una buena pregunta si, aunque si tiene respuesta o no, eso no lo se. Se cómo es para mi el ser libre. O al menos, sentirlo. Sientes como la libertad se disuelve en tu boca como si fuera chocolate, y sientes, como cada paso te acerca más a ella. Sientes que es como un sueño, que si te chocas con una piedra y caes, no importa. La libertad es tuya. Sientes como te abraza, como te da la mano, como te dice: "Eh, soy tuya, agárrame fuerte." Y yo la agarro. La agarro con todas mis fuerzas como un niño abraza a su peluche cuando tiene miedo. Sientes como puedes comerte el mundo. Te sientes superior. Te sientes en una nube, después de haber visto cómo te hundias, o como todo se ponía en tu contra. Sientes que lo puedes hacer todo. Todo. Para mi, ese todo, es una simple cosa. Algo sencillo, y maravilloso. Algo único. Estar con ella. Ese era mi fin. Esa es mi libertad. Ahora que por fin se que la libertad es ésto, que siento cómo poco a poco me rodea y se ríe conmigo, quiero tenerlo todo. A ella. Nuestra vida. Quiero el mundo, y se que él, quiere que yo lo tenga. Ese mundo es nuestro. Dónde ella es mía, y yo soy suya. Nuestro mundo. Lo quiero. Y lo tengo. La tengo. Tequiero B<3

miércoles, 13 de junio de 2012

Tú me llevas.

A veces, tengo la sensación de que ha pasado toda una vida. Otras, mucho más a menudo, siento que todo empezó ayer. Que el pozo en el que me caí cuando ella se fué está a menos de tres días & que puede engullirme en cualquier momento. Hay veces en las que me llega un atisbo de algún olor. Un olor que me suena familiar, pero que en seguida, se cuela en mi alma, la retuerce & molesta, & luego me embriaga. Me embriaga al pensar que todo mereció la pena. Me embriaga el pensar que volvió. Increible es que esos olores queden grabados en mi memoria. & me gusta olerlos. Más de lo que nadie se puede imaginar. Porque, a pesar de que duelen, fue una época bonita. En la que supe qué era sentirse más vacío que nunca. En la que supe vivir a medias. En la que tuve que seguir adelante aunque ella me faltara. & no niego que muchos de esos días de penumbra me negaba a pensar en ella. & otros, dejaba que mi mente volara por nuestros cortos recuerdos. Esos días la tuve muy presente. Aunque no estuviera conmigo. La tuve tan presente que sentí muchas veces, que si no dejaba de pensar en ella, mi alma se saldría de mi cuerpo para desaparecer. Porque el dolor & la añoranza que muchas veces sentí, las creí demasiadas para mí. En aquel pozo negro, lleno de soledad, jamás pude imaginar que algún día podría hablar de ello con la razón de mi vida. Nunca pensé que ella volvería, & si lo pensé, creí que sería demasiado tarde para mi. Pero... Pero volvió. No se por qué ahora, después de ya sus mesazos, me acuerdo de eso. Pero me gusta acordarme, porque veo como estoy ahora, & veo todo lo que tengo, & siento todo lo que toco, & miro todo lo que veo, & huelo todo lo que aspiro, & disfruto con ella como si no fuera a verla más. Porque se lo que es perderla, & se cómo es la sensación que se te queda en el pecho cuando sientes que los besos no fueron suficientes, que los abrazos, las palabras de amor profundo del alma, ni todo el tiempo que habeís pasado no son suficientes para compensar el dolor & el vacío que se queda. Por eso prefiero disfrutar, besarla tanto como pueda, quererla todo lo que me permita mi corazón, & estar con ella siempre. Para que, si algún día desaparece, sentir que he hecho todo lo posible para que no se fuera. Sentir que se lo he dado todo, & no sentirme derrotada. Sentirme fuerte, como me siento ahora. Siento que ella me mueve. & es más, es ella la razón de mi vida. ¿Qué más puedo decir? Tu me llevas, B. Tu me elevas. Teamo.